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"La vida es bella, aunque no me creas"

martes, julio 08, 2008

Escapada al Sur de Honduras


El domingo recién pasado, tuvimos el gusto y la oportunidad de escaparnos junto con 2 amigas, hasta el sur del país. Nos apetecía cambiar la pesada rutina, y degustar un buen plato de mariscos (después de todo, necesitabamos el paseo y la recarga de pilas!!!)

El viaje inició desde temprano. A las 8:00 am ya estabamos en carretera dispuestas a disfrutar de la aventura, sin pensar tanto en algún inconveniente que pudiera presentarse. Entre plática y plática, pude contemplar el verdor inusual del sur de Honduras. Se nota que ha estado lloviendo con frecuencia en la zona. Me imagino que si esto ocurriera durante todo el año, la suerte de la gente que viven del agro, sería diferente. A lo mejor existiría más inversión agrícola en esa zona, además del melón y la sandía. La condición de la carretera es regular; las lluvias dejan huella, y el tráfico pesado pasa factura con baches de todos los tamaños.


Quise tomar un par de fotografías al pasar por los coloridos pueblos de Sabanagrande y Pespire, pero la prisa y entusiasmo por llegar a San Lorenzo y luego a Coyolito, frenó mi intención de pedirle a Claudia, una corta parada en esas localidades.

Casi dos horas después estábamos llegando a San Lorenzo, en donde aprovechamos para desayunar en el nuevo mercado. Después tomamos algunas fotografías. Una hora más tarde, estábamos en Coyolito, dispuestas a cruzar a la Isla de Amapala, en una de las tan populares "pangas" o taxis acuáticos como yo les llamo. El resto se los muestro en algunas postales que guardaré en mi mente con mucho cariño.













Después de esta visita, sigo creyendo que la Isla de Amapala necesita de más apoyo del Gobierno. Es necesario incentivar la inversión, así como otras actividades diferentes a la pesca, tal vez algunos servicios turísticos que se podrían ofrecer. Conozco poco el tema, pero les aseguro que si estos recursos naturales estuvieran en otro país, otra sería su suerte.





La gente es super amigable, el lugar es seguro, las playas negras son amplías y sus aguas cálidas. Me imagino que habrá mucha gente con experiencia o conocimiento en preparar mariscos y dar algún tipo de tour a los visitantes. Sin embargo no encontramos opciones, sino sólo una, todo un día domingo. Disfrutamos de buenos mariscos, especialmente los camarones "jumbo" que no son tan fáciles de comprar en la capital (al menos no con la misma frescura y tamaño).


Que más puedo compartir? Solo me queda decirles que si pueden hacer un espacio en su agenda, que visiten el sur, y al regreso, no se olviden de comprar su respectiva bolsa de rosquillas, quesadillas, rosquetes y similares.