Pocas cosas en mi vida, han sido el resultado de accidentes, casualidades o "buenas suertes". Creo que lo que cosechamos es el resultado de una decisión, trabajo constante, disciplina, y por qué no, confianza en Dios (eso sí, bajo la premisa que "Dios participa en los proyectos, siempre y cuando los pongamos en sus manos, y hagamos nuestra parte."). Sin embargo, hoy quiero referirme a esos momentos que vamos compartiendo con la gente cercana, y que se vuelven tan especiales, precisamente porque nos esforzamos en hacer que las cosas pasen. Esto no se logra por simple casualidad; hay que querer hacerlo, y trabajar o esforzarse para lograrlo. Unas vacaciones en familia, un viaje o reunión con los amigos, un café con alguien que ha estado distante, una visita al familiar enfermo, todas implican un deseo por hacerlo, y luego un esfuerzo para lograrlo, desde movernos y salir de nuestra propia comodidad, hasta invertir algún dinerito. Somos artífices de nuestra pr...
Translate
Un poquito sobre lo cotidiano y extraordinario del día a día, visto por los ojos de una mujer que cada vez se convence más, que la vida es bella y vale la pena vivirla. A pesar de los malos ratos y aunque no lo creas, siempre habrá algo o alguien por quien vivir!