Hemos escuchado que la información es poder. Sin embargo, estoy convencida que de igual forma, o mucho más poderosas, son nuestras palabras! Bien dichas o bien puestas, las palabras abren puertas y caminos para lograr cualquier objetivo o proyecto que nos propongamos. En contraste, mal dichas o pronunciadas, con tonos inadecuados, pueden ser la causa de situaciones desastrozas en nuestras relaciones personales.
Quién no ha sufrido por haber hablado de más, o por haber comentado algo en un momento inoportuno, u ofendido o herido a alguien, sin quererlo? La verdad es que las palabras no se las lleva el viento, sino que quedan grabadas en las mentes de nuestros interlocutores, o lectores, y son tan poderosas, que pueden cambiar sentimientos y actitudes. Esta entrada la estoy escribiendo gracias a este video que me encontré accidentalmente, y me ha hecho reflexionar sobre el poder de nuestras palabras:
Como seres humanos, andamos por el mundo, cargando nuestros problemas, pesares, alegrías, miedos, y un sin fin de sentimientos que muchas veces ni nosotros mismos comprendemos. Nos cuesta conocernos, y mucho más darnos a conocer de manera transparente y sincera. Tememos no ser aceptados por ser quien realmente somos! Y en este proceso de conocimiento mutuo, la comunicación es fundamental. Las palabras son imprescindibles!
En lo personal, me encanta platicar con la gente, pero he llegado a la conclusión que es muy importante saber escuchar, tener paciencia y caridad para escuchar. Sólo así podré evitar malos entendidos y dejar de herir a quienes más amo. Sólo así podré articular palabras capaces de levantar ánimos caídos, y cambiar llantos por sonrisas.
Mi mirada se perdió en el charco de sangre; el periódico a un lado, y los casquillos de bala alrededor, eran los únicos testigos de esa terrible tragedia a plena luz del día! Las once y pico de la mañana! Las once y pico, y en Las Lomas del Guijarro, en el parqueo de un edificio de oficinas! Si esto pasa en esta zona, pensé, estamos perdidos. Su cuerpo inherte ya había sido recogido y llevado al hospital público, pero pocos hombres resisten 7 balazos en su cuerpo. Murió en el camino, me contaron, era casi imposible que se salvara. Imagino sus últimos momentos, probablemente balbuceando sus ganas de vivir, de seguir luchando por su esposa e hijos. Apenas unas cuantas horas atrás le había saludado y deseado un feliz día del padre! Lo noté serio y muy callado, como pensando en algo importante. Me pregunto si habría pensado en que hoy sería su último día, o tal vez estaba muy agotado por el turno de 24 horas continuas que debía terminar. Le tocaba los lunes!
La única vez que hablamos más del acostumbrado “buenas noches”, fue para escucharlo decir que era católico y me había visto en el 48! Ronald era vigilante y me sorprendió saberle cristiano católico. En su círculo se escuchan noticias y rancheras, partidos de fútbol, pero nada más. Nunca lo hubiera imaginado viendo el canal católico. Creo que lo que realmente me sorprendió fue la alegría con la que admitió ser católico. Prometí comprarle un libro sobre catequesis, pero nunca lo hice…ahora ya es muy tarde!
Al igual que Ronald Sánchez, me imagino que hubo otros tantos que hoy no celebraron el día del padre en Honduras, no sólo por causas naturales, sino por motivos criminales. Hoy recordaba con nostalgia a mi padre, quien ya no está con nosotros. De ahora en adelante, recordaré también a Ronald, cuya sangre derramada no pude ver con indiferencia, como generalmente lo hago, al ver a otros en las primeras planas de los diarios.
En estos días de buenos y nuevos propósitos, tratemos de ser más realistas y prácticos, tratando de mejorar esas actividades o tareas cotidianas, que no hacemos bien, por falta de amor e interés. No se trata solamente de perder unas cuantas libras y ganar más dinero, se trata de cambiar para impactar en la vida de otros y nuestra sociedad.
Recordemos que podemos cambiar el mundo, si
1. Somos sinceros con nosotros mismos y los demás 2. Todos los días, llegamos puntualmente al trabajo 3. Hacemos bien a cambio de mal 4. Respetamos y amamos a nuestro prójimo 5. Generamos menos basura y reciclamos más 6. Nos ejercitamos, no necesariamente para fomentar nuestro ego 7. Reimos más seguido 8. Regalamos más abrazos y besos 9. Sabemos escuchar 10. Buscamos a Dios y los hacemos parte de nuestra vida!
Para ser sincera, éstos son algunos de mis pequeños propósitos. Feliz 2012!! Animos que no estamos solos!
Fotografía de Irina Orellana Los tennis de Dina Alonso e Irina Orellana en "La Calle de los Sueños", Copán Ruinas, Honduras.
Un poquito sobre lo cotidiano y extraordinario del día a día, visto por los ojos de una mujer que cada vez se convence más, que la vida es bella y vale la pena vivirla.
A pesar de los malos ratos y aunque no lo creas, siempre habrá algo o alguien por quien vivir!
Ubicación: Tegucigalpa D.C., Francisco Morazan, Honduras
Pasion por la vida y las cosas sencillas, compartir los momentos mas especiales en familia o con amistades cercanas. Adicción por el jazz, el mar, el buen tinto, el café y las puestas de sol. Fotógrafa amateur dispuesta a ser grande! Cada vez más enamorada de las actividades culinarias y artísticas!